martes, diciembre 6, 2022
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Los barones socialistas se desmarcan del Gobierno de Sánchez para bajar impuestos en año electoral

A Moncloa le ha cogido con el pie cambiado la decisión de algunos presidentes autonómicos socialistas de anunciar o plantear rebajas fiscales

La primera sangre se vertió hace diez días en Andalucía, cuando el presidente de la Junta, Juanma Moreno, anunció la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio. Se trataba de la sexta bajada impositiva desde que el barón popular llegó al palacio de San Telmo, una tendencia que se sumaba a las rebajas fiscales de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, rebajó en su día medio punto todos los tramos del IRPF y acabó con todos los impuestos propios en la región capitalina.

En efecto, a nadie sorprende que las autonomías gobernadas por el PP se sumen al carro de las reducciones impositivas (Murcia y Galicia no han tardado en sumarse a Andalucía en los últimos días). Tampoco llama la atención que el Gobierno de Pedro Sánchez, en palabras de la ministra de Hacienda, contraatacase a esas medidas argumentando que benefician a una «minoría privilegiada» y que se traducen en «menos médicos, menos profesores y menos becas para la clase media».

A Moncloa, sin embargo, le ha cogido con el pie cambiado el fuego amigo, el de algunos barones socialistas que han anunciado o que se plantean rebajas fiscales. En este sentido, no hay que olvidar que en apenas ocho meses se celebran elecciones autonómicas y a más de un presidente regional le interesa hacerles un guiño a sus votantes ante la cercanía de las urnas.

El primero en abrir la veda fue el presidente valenciano, Ximo Puig, que anunció este miércoles una reforma fiscal que amplía en un 10% todas las deducciones y bonificaciones impositivas y que reorganiza los tramos del IRPF. El barón levantino se desmarcaba así de los dictados de Moncloa, y el PSOE no tardó en responder por boca de su portavoz en el Congreso, Patxi López, que desautorizó al presidente valenciano diciendo que al Gobierno no le gustan «las competiciones [fiscales] a la baja».

Pero a Sánchez parecen crecerle los enanos entre sus filas, ya que, según adelanta El País, al menos otras cuatro autonomías gobernadas por el PSOE estudian a su vez bajadas de impuestos. Se trata de Castilla-La Mancha, Aragón, Navarra y Canarias. Según fuentes del Gobierno castellanomanchego citadas por el diario de PRISA, el presidente de la región, Emiliano García-Page, anunciará la semana que viene prepara nuevas rebajas fiscales para ciertos colectivos.

En el caso de Aragón, el jefe del Ejecutivo regional, Javier Lambán, dijo este martes que “parece razonable abordar el debate de la fiscalidad» pese a que en su día se comprometió con sus socios a no tocarla. Lambán justifica su cambio de criterio en la elevada inflación registrada en el último año.

En Navarra, la socialista María Chivite, que gobierna de la mano de Podemos, Geroa Bai y EH Bildu, acometerá una rebaja tributaria a las rentas medias y bajas. La bajada aún debe concretarse, pero entre las opciones que se barajan figuran una deflactación del IRPF (medida que el PP lleva meses pidiendo a nivel nacional) o una baja del tipo en este mismo impuesto para rentas por debajo de los 32.000 euros.

Por último, en Canarias, fuentes del Gobierno autonómico citadas por El País hablan de que están «valorando» una serie de “medidas que permitan aliviar el impacto de la inflación”, siempre que «su coste fiscal sea asumible y que sean progresivas”.

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