miércoles, diciembre 7, 2022
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Liz Truss dimite como primera ministra del Reino Unido tras seis semanas en el cargo asediada por la rebelión ‘tory’

La todavía jefa del Gobierno británico permanecerá en el cargo hasta que su partido elija a un sucesor

Liz Truss ha dimitido este jueves como primera ministra del Reino Unido tras solo seis semanas en el cargo. En una comparecencia sin preguntas frente al número 10 de Downing Street, la ya ex premier británica ha asegurado que, tras las últimas semanas, «no puede vivir el mandato por el que fue elegida».

Truss ha subrayado la «inestabilidad económica e internacional» que marcó el momento de su elección, una situación que a todas luces ha superado a la mandataria. En las filas del Partido Conservador se hablaba desde hacía semanas de la débil posición de Truss y en los últimos días los rumores en público y en privado sobre una moción de censura interna no hacían más que crecer.

«Hemos ofrecido resultados en las facturas energéticas y rebajando la cotización social. Hemos planteado una visión para economía de baja fiscalidad y alto crecimiento que aprovecharía las libertades del Brexit», ha considerado también Truss, antes de reconocer que en la actual situación no podrá cumplir sus objetivos.

Lo cierto es que algunos sectores del partido se encontraban ya en abierta rebelión contra Truss, menos de dos meses después de elegirla como su líder. El próximo lunes, dirigentes de la formación iban a mantener una reunión para abordar ya la cuestión del sucesor, aunque Truss no ha sobrevivido tanto tiempo.

Entre los candidatos a relevarla se encuentran el exministro de Economía Rishi Sunak y el extitular de Defensa Ben Wallace, que ya compitieron con ella en las primarias. Con todo, la dosis de surrealismo que ha marcado en los últimos tiempos a la política británica podría crecer aún más, ya que cobra fuerza la posibilidad de que el ex primer ministro Boris Johnson vuelva al número 10 de Downing Street.

Los tories iniciarán el proceso para elegir al sustituto de Truss la próxima semana, momento hasta el cual la aún primera ministra permanecerá en el cargo en funciones. Como manda el protocolo, Truss ha comunicado previamente su decisión al rey Carlos III antes de hacerla pública.

Los impuestos, su muerte política

Hace solo dos días, Truss pidió perdón por los errores en su gestión pero aseguró que no tenía pensado renunciar. Los acontecimientos, sin embargo, se han precipitado y la mandataria se ha encontrado en una situación políticamente insostenible ante la falta de apoyos.

El corto mandato de Truss estuvo marcado desde el primer momento por el fiasco de su plan fiscal, impulsado por Kwasi Kwarteng, a quien la primera ministra eligió como su ministro de Hacienda. Ante las críticas al proyecto por parte de todo el arco parlamentario y de los mercados, Kwarteng dimitió y fue sustituido por Jeremy Hunt, que descartó de plano la masiva bajada de impuestos de su predecesor.

El caos que el programa económico de Truss provocó en los mercados obligó a la política a revertir días después casi todas las medidas que había presentado a finales de septiembre. Además, Suella Braverman renunció este miércoles como titular de Interior por haber cometido el «error» de compartir información confidencial a través de su teléfono personal.

A esto se sumaron las escenas de caos también el miércoles en el Parlamento, con acusaciones de coacciones por parte de algunos diputados conservadores que buscaban evitar una rebelión entre los diputados «tories» cuando se votaba la moratoria sobre la fracturación hidráulica o «fracking».

Se acumulan las peticiones de elecciones generales en Reino Unido

En las últimas horas, el número de diputados conservadores que pedían la dimisión de Truss se había disparado, lo que hacía prácticamente insostenible su continuidad al frente del Ejecutivo. Ahora también se acumulan las peticiones de una convocatoria de elecciones generales en Reino Unido.

El líder del Partido Laborista británico, Keir Starmer, en la oposición, exigió este jueves que eso suceda «ahora». «El Partido Conservador ha demostrado que ya no tiene mandato para gobernar. Después de 12 años de fracaso conservador, el pueblo británico se merece algo mucho mejor que esta puerta giratoria del caos«, afirmó en una declaración.

En su declaración, el líder laborista resaltó que en los últimos años los conservadores «destrozaron nuestras instituciones y crearon una crisis del coste de vida» y acusó al partido en el Gobierno de haber «derruido la economía». Los conservadores, agregó, «no tienen mandato para someter al país a otro experimento más».

Los británicos, subrayó Starmer, «deben tener la oportunidad de comparar el caos de los conservadores con los planes laboristas para solucionar su desorden, hacer crecer la economía para los trabajadores y reconstruir el país para un futuro más justo» «Debemos tener la oportunidad de un nuevo comienzo. Necesitamos elecciones generales, ahora», insistió.

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, también se sumó este jueves a la petición de elecciones generales en el Reino Unido, por considerar que son «un imperativo democrático» tras el anuncio de dimisión de Liz Truss como primera ministra.

En un mensaje colgado en su cuenta de Twitter, la líder independentista escocesa señaló que «no hay palabras para describir este desastre total», en alusión a las recientes turbulencias vividas en el Reino Unido por las decisiones del Ejecutivo de Truss. «Va más allá de la hipérbole y la parodia. La realidad es que es la gente normal la que está pagando el precio», opinó.

La dirigente del Partido Nacional Escocés (SNP) dijo asimismo que «los intereses del partido ‘tory’ no deberían preocuparle a nadie ahora mismo» y aseveró que «unas elecciones generales son ahora un imperativo democrático».

En esta línea se pronunció también hoy el líder del Partido Liberal Demócrata, Ed Davey, quien hizo otro llamamiento a la celebración de elecciones generales tras el anuncio de dimisión de Truss. «No necesitamos otro primer ministro conservador que vaya tambaleándose de crisis en crisis», consideró en un tuit el líder liberaldemócrata. Este político apuntó que «se necesitan unas elecciones generales ahora y a los conservadores fuera del poder».

Por su parte, el líder de los conservadores en la Asamblea galesa, Andrew Davies, indicó que la primera ministra británica «ha hecho lo correcto al dimitir». «Los ciudadanos, dondequiera que vivan en el Reino Unido, están preocupados, con razón, sobre la crisis del coste de la vida», agregó.

Davies señaló que «el nuevo primer ministro debe afrontar esta situación con rapidez y proporcionar liderazgo, confianza y esperanza a todas las personas de todo el país». «El Partido Conservador debe hacer frente a este desafío y cumplir para los ciudadanos de Gales y del Reino Unido», agregó.

Fuente: Jaime Cervera / EFE

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