martes, junio 28, 2022

El PP más allá de Madrid y de Ayuso: los retos para Casado en otros congresos por toda España

De las nuevas direcciones dependen las candidaturas municipales para las elecciones de 2023

Aún sin fecha, el congreso de Madrid ha tensionado al PP tras el paso adelante de Isabel Díaz Ayuso, pero al partido de Pablo Casado le queda otra decena de congresos autonómicos que pondrá a prueba la fortaleza orgánica cuando pase el hito de la convención nacional.

La Junta Directiva fijó que los congresos autonómicos pluriprovinciales se celebrarán tras la convención nacional -que finaliza el primer fin de semana de octubre-. Es el caso de Andalucía, donde Juanma Moreno será reelegido antes de fin de año, o de Castilla y León, que por el momento no tiene fecha para su cónclave.

Los uniprovinciales en cambio deben esperar al primer semestre de 2022, pues Génova mantiene que no habrá adelanto, pese a la exigencia de Isabel Díaz Ayuso en Madrid. De las nuevas direcciones dependen las candidaturas municipales para los comicios de 2023.

Desde que Casado sucedió a Mariano Rajoy al frente del PP ha acometido una renovación del partido «desde la base»: primero el poder provincial y después el autonómico. Su número dos, Teodoro García Egea y la secretaria de Organización, Ana Beltrán, han sido los artífices del proceso.

Y aunque la dirección nacional ha recalcado que en la gran mayoría de los casos se ha logrado listas de consenso, hay territorios, como Andalucía y Castilla y León, donde los choques entre Génova y el poder autonómico han llegado a trascender en público.

El listado de autonomías del PP que deben renovar sus direcciones incluye también Extremadura, donde José Antonio Monago ostenta la presidencia del partido tras perder en 2015 la de la región, en uno de los pocos liderazgos que se mantienen tras haber pasado a la oposición.

También Aragón, donde preside el PP desde 2017 el exalcalde de Tarazona, Luis María Beamonte, y Cantabria, con María José Saénz de Buruaga al frente, tienen pendiente su congreso.

Son interesantes, por la presencia de primeras espadas del partido a nivel nacional, los casos de Navarra, donde la número tres de Casado, Ana Beltrán, es la presidenta, y La Rioja, que debe sustituir a José Ignacio Ceniceros, que anunció su marcha tras imponerse en 2017 a Cuca Gamarra, a día de hoy un peso pesado en el PP tras asumir la portavocía en el Congreso.

El PP debe cuadrar también Murcia -territorio del secretario general, Teodoro García Egea-, Melilla y Ceuta en el calendario.

Hay casos en cambio donde el PP ya ha acometido la renovación para solventar la interinidad provocada por una dimisión. Es lo que ha ocurrido con los congresos de Asturias, Comunidad Valenciana y Baleares.

Y entre todos los barones de su partido, hay un líder al que Casado no ha hecho esperar: Alberto Núñez Feijóo, que fue reelegido por cuarta vez al frente del PP gallego el pasado mes de mayo.

La excepción gallega hace que en este territorio, al contrario de lo que ha ocurrido en el resto, el partido sí haya renovado primero el poder autonómico y acometa ahora los congresos provinciales. Este fin de semana los de Pontevedra y Lugo.

El liderazgo del propio Casado

Y entre todos los congresos pendientes quedaría el máximo órgano del partido, el congreso nacional.

Casado fue elegido en el verano de 2018 por lo que el próximo verano se cumplirán cuatro años desde que asumió las riendas del PP en un congreso extraordinario. Los estatutos fijan en cuatro años el plazo para convocar congresos ordinarios y, en este último caso, la Junta Directiva puede retrasar hasta doce meses la cita. El último congreso ordinario fue en 2017.

Con los estatutos en la mano, Casado debería renovar su liderazgo antes de las próximas elecciones generales -si estas se celebran a partir de otoño de 2023-, pero tampoco hay fecha para esta cita y en Génova señalan que informarán «paso a paso».

Fuente: EFE.

Artículos relacionados