domingo, junio 26, 2022

El Gobierno busca alianzas alternativas para aprobar la reforma laboral ante los recelos de sus socios de investidura

Desde Podemos, Irene Montero ha instado a «ser receptivos y escuchar» las propuestas de ERC, Bildu y PNV, que son los partidos «fundamentales»

El Gobierno apura sus negociaciones para aprobar la reforma laboral en el Congreso y aprieta el acelerador buscando apoyos más allá de sus socios parlamentarios y con la mirada puesta en Ciudadanos y en los partidos minoritarios, que podrían ser clave en una semana en la que empieza la cuenta atrás.

El 3 de febrero está previsto que el Pleno del Congreso debata la convalidación o derogación del decreto de reforma laboral pactado con patronal y sindicatos y aunque algunos socios de investidura parlamentarios, como ERC, ven tiempo para poder cerrar un acuerdo con el Ejecutivo, el Gobierno apura sus contactos centrado en otros partidos como Coalición Canaria, UPN, Más País o Compromís.

Y es que después de la negativa del Ejecutivo a que el decreto pueda ser enmendado, Ciudadanos ya ha avanzado que, de ser así, votarán que sí a su convalidación.

Un apoyo de 9 diputados, que sumados a los de otras formaciones que no ven mal el decreto, como PDeCAT (4), Más País (2), UPN (2), Teruel Existe (1), PRC (1), Nueva Canarias (1), Coalición Canaria (1) o Compromís (1) conformarían una mayoría suficiente.

Frente a los noes del PP (88) y de Vox (52), y a los que se sumarían JxCAT (4), la CUP (2), BNG (1), Foro Asturias (1) o los socios de investidura del Gobierno, ERC (13), PNV (6) y EH Bildu (5), incluyendo al exdiputado de Cs Pablo Cambronero, el decreto alcanzaría 173 votos en contra, mientras que los apoyos sin contar a UPN sumarían 174 (176 con los navarros).

Recelos de los nacionalistas hacia Ciudadanos

El PNV insiste en que la relación con el Gobierno, ya no solo por la reforma laboral sino también por la transferencia pactada del ingreso mínimo vital, está en modo «piloto rojo». Además, la presidenta del PNV de Vizcaya, Itxaso Atutxa, ha remarcado que si el Gobierno «consigue una mayoría con Ciudadanos, tendrá problemas dentro de su propia coalición».

Y así parece, toda vez que la entrada de Cs en la geometría del voto ha levantado las críticas de Unidas Podemos en el Congreso, que señala que los naranjas solo buscan «torpedear» el bloque de la investidura. «Es un error y una trampa» puntualizaba recientemente el diputado morado Jaume Asens, que no ve «honestas» las intenciones del partido de Inés Arrimadas.

En las últimas horas, la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha instado a «ser receptivos y escuchar» las propuestas de ERC, Bildu y PNV, que son los partidos «fundamentales» que sostienen a un Gobierno progresista.

Fuente: EFE.

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