martes, agosto 9, 2022

Un virus modificado genéticamente ayuda a combatir el cáncer de páncreas avanzado

Los resultados muestran que el virus es activo, llega a los tumores primarios y a las metástasis y desencadena la respuesta del sistema inmunitario contra los tumores

Un virus modificado genéticamente para reconocer y atacar las células tumorales se ha demostrado seguro y efectivo para combatir el cáncer de páncreas avanzado, según un estudio liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) y el Instituto Catalán de Oncología (ICO).

Se trata de los resultados de un ensayo clínico en fase 1, que se han publicado en la revista Journal of ImmunoTherapy of Cancer, y que muestran que la administración de este virus, llamado VCN-01, «es viable y una posible nueva herramienta» en el tratamiento del cáncer de páncreas avanzado, ha explicado este miércoles el Idibell en un comunicado.

Los «alentadores» resultados preliminares de la actividad antitumoral de VCN-01 muestran que el virus es activo, llega a los tumores primarios y a las metástasis y desencadena la respuesta del sistema inmunitario contra los tumores.

Además, el estudio revela que la administración intravenosa del virus no desencadena efectos adversos importantes, y solo en algunos casos los pacientes presentan fiebre o síntomas gripales que acaban revirtiendo.

«Los datos obtenidos en este ensayo clínico muestran la seguridad y el potencial de la inmunoterapia con el virus VCN-01. Estos datos ya han sido revisados y se espera poder empezar un ensayo clínico de fase 2 con el mismo virus en la segunda mitad de 2022», ha explicado el líder del estudio, Ramón Salazar.

A pesar de los avances recientes, el pronóstico de los pacientes con cáncer de páncreas es todavía «bastante pobre», con una supervivencia media inferior a un año.

La administración intravenosa de los virus oncolíticos presenta limitaciones, ya que, por un lado, el filtrado en el hígado o el bazo reduce la disponibilidad del virus, y por otro, aumentan las posibilidades de generar efectos colaterales no deseados.

Sin embargo, el virus VCN-01, propiedad de VCN Biosciences, empresa emergente surgida del Idibell, aborda estas limitaciones a través de dos modificaciones genéticas.

En primer lugar, expresa una proteína de superficie que impide que el virus quede retenido en el hígado y que lo dirige hacia el tumor; y, además, expresa una enzima que degrada la matriz extracelular del tumor, facilitando la propagación del virus por el tumor y la acción del sistema inmunitario.

Este estudio ha contado con la colaboración del ICO, el Hospital Universitario de Bellvitge, el Hospital Universitario 12 de Octubre, el Centro Integral Oncológico Clara Campal, el Instituto de Oncología de Vall d’Hebron (VHIO), el Hospital Ramón y Cajal, el Centro Nacional de Investigación del Cáncer (CNIO) y la Universidad Pompeu Fabra.

Fuente: EFE

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