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Biden defiende su particular ‘New Deal’ en su primer gran discurso ante el Congreso: «Estados Unidos ha vuelto»

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dirigiéndose al Congreso. Detrás de él, su número dos y presidenta del Senado, Kamala Harris, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

El presidente de Estados Unidos pidió el apoyo republicano para emprender un ambicioso plan de inversiones y para aprobar su reforma migratoria

En la mayor crisis económica y social que sufre el país desde la Gran Depresión, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, expuso este miércoles ante el Congreso un amplio plan de inversiones billonarias dirigidas a reflotar la economía.

En una suerte de eco del ‘New Deal’ con el que el también presidente demócrata Franklin Delano Roosevelt construyó un importante estado del bienestar, Biden trazó las líneas maestras de su proyecto para aumentar el gasto social con tres grandes objetivos: crear puestos de trabajo, aumentar las ayudas a los colectivos más vulnerables e invertir en infraestructuras.

Biden pronunció su discurso en la víspera de cumplir cien días en la Casa Blanca y en su primera gran aparición ante el Congreso. Ambas cámaras serán fundamentales en el éxito o no de su proyecto, ya que el presidente necesita el apoyo de los republicanos para sacar adelante muchas de sus propuestas.

Subida de impuestos a los ricos

El plan de Biden es tremendamente costoso en términos económicos. Su proyecto de inversión en infraestructuras se cifra en 2,25 billones de dólares y su plan de ayudas, en 1,8 billones. Estas cifras se suman, además, al rescate de urgencia por valor de 1,9 billones aprobado en marzo para paliar los efectos de la pandemia.

Por tanto, el presidente defendió una subida de impuestos a las rentas más altas y a las grandes empresas para aumentar la recaudación federal.

Para financiar ambos proyectos el presidente defendió que hay que subir los impuestos a las grandes empresas y a las grandes fortunas. «Ya es hora de que empiecen a pagar su justa parte», afirmó Biden, que prometió que no tocará la fiscalidad de los que ganen menos de 400.000 dólares al año.

En este sentido, el presidente citó un estudio que señala que 55 de las mayores empresas del país pagaron «cero impuestos federales» el año pasado a pesar de sumar beneficios por valor de 40.000 millones de dólares. «Eso no está bien», insistió el mandatario demócrata.

Vacunación y reformas sociales

Durante su discurso, Biden también animó a aquellos ciudadanos que todavía albergan dudas sobre la vacunación contra el coronavirus: «Cada pinchazo es una dosis de esperanza». Además, el presidente defendió el avance del proceso de inmunización en Estados Unidos desde que su Administración se hizo cargo del país: «Nuestro progreso de estos últimos cien días contra una de las peores pandemias de la historia es uno de los mayores logros logísticos que ha visto jamás nuestro país».

Según datos oficiales, el 43% de los estadounidenses ya ha recibido al menos la primera dosis de la vacuna, mientras que el 29,5% está completamente inmunizado.

Además, Biden pidió el apoyo de la bancada republicana para actuar sobre tres cuestiones que vienen de lejos y que siguen afectando hoy a Estados Unidos: la inmigración, el racismo y el control de armas.

Sobre la cuestión de la llegada de inmigrantes, que en estos momentos está en un punto de total crisis en la frontera con México, Biden pidió a sus adversarios que le ayuden a poner fin a «la agotadora guerra» entre ambos partidos a este respecto. En esta línea, el presidente reivindicó su proyecto de reforma migratoria para regularizar a las aproximadamente 11 millones de personas indocumentadas que viven en Estados Unidos.

Asimismo, animó a los conservadores a aprobar el proyecto de reforma de la Policía en mayo, una iniciativa que creció al calor del asesinato de George Floyd: «La nación apoya esta reforma. El Congreso debe actuar», subrayó Biden.

Por último, pidió a los republicanos su apoyo para restringir el acceso a rifles de asalto y a cargadores de alta capacidad, protagonistas habituales de los tiroteos masivos que con demasiada frecuencia ocurren en el país. «No me digan que no se puede hacer. Lo hicimos en el pasado, y funcionó», insistió Biden.

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