jueves, diciembre 1, 2022
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Colas, confusión y problemas técnicos en el primer día de aplicación del descuento en la gasolina

Repsol ha experimentado dificultades a nivel nacional y muchas estaciones de servicio se han visto desbordadas, con los clientes marcados por la desesperación en algunos casos

El primer día de aplicación del descuento por la compra de carburante, que puede rondar los 10 euros al llenar un depósito estándar, ha generado colas, confusión entre clientes y trabajadores e, incluso, problemas técnicos en algunas estaciones de servicio.

Este ha sido el caso de Repsol, que ha registrado dificultades a nivel nacional (cuenta con unas 3.300 gasolineras, un 28 % del total) ante la avalancha de consumidores que han acudido a sus instalaciones a primera hora de este viernes, lo que ha «ralentizado» las operaciones y ha derivado en el cierre temporal de algunos puntos de venta.

Algunas de sus estaciones han tenido que detener su actividad temporalmente al no poder acceder al sistema informático para cobrar y aplicar la rebaja. Fuentes de la compañía han señalado a EFE que hoy han multiplicado por cinco sus operaciones respecto a un viernes normal.

La escena se ha repetido en otras cadenas, que ya en los últimos días han registrado menor afluencia de clientes y repostajes de menor importe, reflejo de que los conductores aguardaban a este viernes para beneficiarse de un descuento mínimo fijado por ley de 20 céntimos por litro tanto en gasolina como en gasóleo.

El ajetreo comenzó en algunos puntos recién pasada la medianoche, según pudo comprobar EFE en una gasolinera del sur de Madrid donde a esas horas aguardaban para repostar casi una treintena de vehículos que querían beneficiarse del descuento.

«Nunca había visto tanta gente a estas horas», señalaba un vigilante de seguridad contratado específicamente para reforzar el dispositivo ante la previsión de mayores colas.

«A estas horas no es normal», coincidía también el conductor de una furgoneta que para en la misma estación de servicio todos los días y que denunciaba que sus costes por la subida del combustible han pasado de rondar los 2.500-3.000 euros al mes a rozar los 5.000.

En Madrid, las colas han marcado la mañana de los trabajadores de una estación de servicio de la zona de Pío XII, donde algunas empleadas admitían que se sentían «agobiadas y desesperadas» por la situación de colapso que han vivido. En otros barrios la situación era similar, y los empleados decían que estaban «hasta arriba».

Entre los clientes, desesperación. A la salida, y después de cerca de veinte minutos esperando, María, una madre que dice que no puede prescindir del uso del coche a diario entre otros motivos para llevar a su hijo al colegio, declaraba a EFE que solo «después de seis intentos» había conseguido pagar.

Sin descuento

«No podía esperar más», resaltaba Juan, otro joven conductor que para evitar la cola de pago y ahorrar tiempo ha renunciado a la bonificación.

No obstante, no todo el mundo que acudía a repostar llevaba en mente la rebaja. «No recordaba que comenzaban hoy los descuentos. Tampoco sabía que se iba a hacer en todas las estaciones», reconocía un comercial de profesión llamado Juan.

Otros clientes, como una joven llamada Rocío que andaba con muchas prisas para llegar al trabajo, afirmaban que no sabían la cantidad precisa de dinero que se le descontará en su tique de compra -«pensaba que eran 15 céntimos»-, aunque sí han esperado al viernes para llenar el depósito.

«Cuando he llegado, pensaba que no me iban a hacer el descuento porque los precios eran como los de ayer», comentaba otra conductora.

De aquellos que sí conocían el descuento, muchos reconocían que han estado esperando en los últimos días antes de llenar el depósito.

«Esta semana he ido echando cinco o diez euros para llegar al viernes», argumentaba Paula, que trabaja en una empresa de «marketing» a las afueras de la capital y necesita el coche a diario.

Los trabajadores y encargados de las gasolineras consultados por Efe explican que la carga laboral de la semana pasada no es «comparable» a lo que están viviendo desde que entró en vigor el descuento.

Muchos clientes que han repostado este viernes afirmaban que no podían «prescindir del coche», como es el caso de Carmen, que lo necesita para poder acudir al trabajo y ha «aguantado» con 20 euros desde la semana pasada.

Al límite

Antonio trabaja con su furgoneta de reponedor y asegura que la rebaja «se nota» en el precio final, aunque sigue siendo «más dinero que el año pasado».

El descuento se ha convertido en uno de los temas del día y ha protagonizado discusiones en grupos de la aplicación de mensajería WhatsApp.

«Iré al final del día, para intentar evitar aglomeraciones» explica a EFE Daniel G., de Logroño, quien opina que el descuento es «insuficiente», ya que «sigue estando más cara que hace dos meses».

Desde que conoció la medida de los 20 céntimos, ha estado apurando sin repostar: «Ya solo me queda autonomía para 20 kilómetros, espero llegar a la gasolinera». 

Quejas patronales

El descuento forma parte del paquete de medidas del Gobierno para paliar el impacto económico de la guerra en Ucrania y se produce después de semanas de fuertes subidas en el precio de los combustibles -de un 25 % en el gasóleo y un 14 % en la gasolina desde el inicio del ataque ruso-, lo que ha contribuido también a disparar todavía más la inflación.

Para contrarrestar la subida, desde hoy las gasolineras deben aplicar un descuento mínimo de 20 céntimos por litro: 15 céntimos proceden siempre de las arcas públicas y los restantes 5 céntimos son soportados por las empresas en el caso de las grandes petroleras y son sufragados igualmente por el Estado en el caso de las pequeñas.

Mientras que firmas como Repsol o Cepsa han anunciado este mismo viernes que amplían todavía más la bonificación -de un mínimo de 20 céntimos pasarán a 30 para aquellos que estén vinculados a sus programas de fidelización-, todas las asociaciones patronales del sector han advertido de las dificultades de liquidez que entraña para las compañías la puesta en marcha de esta medida.

De hecho, la propia CEOE ha alertado de la «dramática situación» a la que se enfrentan las estaciones de servicio por tener que adelantar este descuento y no descarta cierres en el sector de las gasolineras.

El Ejecutivo ha accionado un sistema para que las gasolineras puedan solicitar un anticipo de la cantidad que prevén destinar a la aplicación de este descuento, aunque a primera hora de la mañana todavía no estaba disponible.

Mientras, las protestas de los consumidores se han multiplicado por toda la geografía nacional. En declaraciones a EFE, la presidenta de la asociación que agrupa a las gasolineras de Lugo y vicepresidenta de la federación autonómica, Lourdes Franjo, ha dicho que, en su establecimiento, “aún no eran ni las diez de la mañana” y tenía ya sobre la mesa “tres reclamaciones de clientes”.

La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha estimado que entre 100 y 150 establecimientos han decidido cerrar hoy debido a las dudas sobre el funcionamiento del descuento, que obliga a las empresas a avanzar el dinero correspondiente a la bonificación sin saber exactamente cuándo se lo devolverá el Estado.

El presidente de la entidad, Jorge de Benito, ha defendido en declaraciones a EFE que las estaciones «no pueden vender a pérdidas» y su margen no es de 20 céntimos por litro. «Estamos muy preocupados, cada vez que entra un coche de media le estamos dando entre 15 y 10 euros (de descuento) y 200 o 300 a un camión», ha explicado.

Tensión en el sector

La bonificación y la confusión generada alrededor ha elevado la tensión interna en el sector, y las gasolineras automáticas y de bajo coste («low cost») incluso estudian la posibilidad de denunciar ante Competencia a las grandes petroleras por considerar que han iniciado una campaña «agresiva» en precios que, en algunos puntos del país, puede incluso «incumplir la ley al vender por debajo de coste».

«Estamos mirándolo las propias empresas y la asociación por si hace falta enviar alguna advertencia a Competencia. Parece que quieren volver a recuperar la situación de oligopolio que tenían», ha advertido el presidente y fundador del grupo Moure (dueño de las gasolineras Autonetoil y los centros de lavado Elefante Azul), Marcos Moure.

En opinión del dueño de Autonetoil (miembro de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas), las grandes petroleras han decidido «aprovechar la ocasión» para intentar quitarse competencia aumentando los descuentos, lo que ha derivado en que su precio de venta final es igual o inferior incluso al de muchas estaciones «low cost».

Por parte del Ejecutivo, tanto la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, como el titular de Presidencia, Félix Bolaños, han salido al paso de las críticas para hacer un llamamiento a la tranquilidad y asegurar que los anticipos de la bonificación que otorgará la Agencia Tributaria a las gasolineras que lo soliciten comenzarán a llegar la semana que viene.

El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, ha advertido de que si las gasolineras no reciben la próxima semana el dinero que deben adelantar “habrá un problema”.

Fuente: EFE

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