lunes, abril 19, 2021

Castells elimina los títulos universitarios que duren tres años

Fue con el PP en el Gobierno cuando, en consonancia con otros países europeos, se permitió que las universidades pudieran ofrecer currículums de entre 180 y 240 créditos

El Gobierno mantendrá los cuatro años de duración para la mayoría de los grados universitarios en España, en vez de la fórmula de los tres años de grado y dos de máster a los que abrió la puerta el ministro José Ignacio Wert en su etapa de ministro de Educación (2011-2015).

El nuevo real decreto de ordenación de las enseñanzas universitarias, al que ha tenido acceso EFE, establece la estructura básica de la oferta académica, actualmente vigente, configurada en tres etapas: Grado, Máster y Doctorado. En este sentido, consolida el que los Grados sean de 240 créditos, con la única excepción de aquellos que por directrices europeas deben ser de 300 o 360 créditos.

Por tanto, la estructura esencial del modelo universitario será: grados de 240 créditos, másteres de 60, 90 y 120 créditos y el doctorado al que se accede habiendo superado los 300 créditos en las dos etapas formativas anteriores. En 2017, el Ministerio de Educación acordó con los rectores que solo los grados de nueva creación podrían ser de tres años.

Fue en la etapa de Wert cuando un real decreto, en consonancia con lo aplicado en otros países europeos, permitió que las universidades pudieran ofrecer de forma voluntaria entre 180 y 240 créditos (tres y cuatro años, respectivamente), con lo que quería facilitar la internacionalización de los egresados españoles en Europa. Dicho decreto, conocido como ‘decreto 3+2’, provocó el rechazo de parte de la comunidad educativa al considerar que los grados de menor duración obligarían a realizar un máster de dos años, que son más caros.

Según el futuro real decreto del ministerio de Manuel Castells, el plan de estudio se estructura en cursos de 60 créditos ECTS en las enseñanzas de Grado y de Máster, secuenciándose desde el primer hasta el último curso, hasta cumplir la totalidad de créditos que definen el título.

«Los planes de estudios conducentes a la obtención de un título de Grado tendrán, como regla general, 240 créditos ECTS, salvo aquellos que habilitando para el ejercicio de actividades profesionales reguladas estén sujetos por las directivas comunitarias a tener 300 o 360 créditos», continua el texto.

Los estudios oficiales de Grado, explica, podrán impartirse en modalidad docente presencial, en la híbrida (o semipresencial) y en la virtual (o no presencial). Además, añade, podrán incorporar prácticas académicas externas, con el objetivo de reforzar la formación recibida por el estudiantado mediante el desarrollo formativo tutorizado por la Universidad en instituciones, administraciones, empresas, organizaciones sociales y sindicales, y en otras entidades, para poner en práctica las competencias y habilidades adquiridas.

Por otro lado, hace hincapié en que la evaluación institucional de los centros se configura como «una pieza esencial en el engranaje del aseguramiento de la calidad de la oferta formativa universitaria y de desburocratización de los procedimientos implicados en el mismo».

Mención dual

Los títulos de Grado y Máster podrán incluir la mención dual, que comporta un proyecto formativo común que se desarrolla de forma complementaria en el centro universitario y en una entidad colaboradora.

La actividad formativa que se realice en la entidad se concretará en la ejecución de «un contrato laboral que tendrá como objeto fundamental el desarrollo de la formación del estudiante y estará mediado por un Convenio Marco entre la universidad y la entidad».

CREUP, a favor; Cataluña, en contra

La Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) ha aplaudido este martes la propuesta. Fuentes de la organización estudiantil han explicado a Europa Press que esta previsión, sumada al «aumento de requisitos de calidad para las titulaciones, tendrá importantes repercusiones en el sistema universitario«.

«Desde CREUP vemos el nuevo borrador del decreto del Ministerio de Universidades con esperanza. Consideramos que el Ministerio ha tenido en cuenta muchas de las reclamaciones y propuestas que hemos hecho desde el estudiantado y que, si se continúa en esta línea, saldrá un decreto beneficioso para toda la comunidad universitaria», han indicado.

Por su parte, la Generalidad de Cataluña la ha considerado un error. «Deberíamos tender a una administración que asegure la calidad de sus enseñanzas y no que intervenga en su organización», señalan fuentes de la Secretaria de Universidades (SUR), que indican que el nuevo real decreto «va en la dirección contraria a la que debería», ya que la decisión de mantener los grados «se debería dejar en manos de la autonomía universitaria».

Según la SUR, se deberían marcar como mínimo los 180 créditos que establece el marco europeo de educación superior y que se cumplan los requisitos de calidad que permitan a los estudiantes obtener el título con los conocimientos, competencias y habilidades establecidos.

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