jueves, diciembre 8, 2022
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Stoltenberg pide a Kosovo y a Serbia que rebajen la tensión y apoyen el diálogo con la UE

La UE ha renovado una invitación a ambos para que continúen en Bruselas las negociaciones para normalizar sus relaciones

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, pidió este martes a Kosovo y a Serbia mantener la calma frente a la elevada tensión que han protagonizado los últimos días en su frontera, y respaldó el diálogo entre las dos partes que auspicia la Unión Europea.

Stoltenberg informó este martes, a través de su perfil oficial en Twitter, que habló con el primer ministro kosovar, Albin Kurti, sobre el incremento de la tensión y «la importancia» que sigue teniendo la misión KFOR de la OTAN, desplegada en territorio kosovar.

«Todas las partes deben mantener la calma, evitar acciones unilaterales y apoyar el diálogo mediado por la UE», recalcó Stoltenberg, quien aseguró que continúa en «estrecho contacto con Pristina y Belgrado».

La UE ha renovado una invitación a ambos para que continúen en Bruselas las negociaciones para normalizar sus relaciones.

Este lunes la tensa situación entre Kosovo y Serbia fue calmándose tras una noche de incertidumbre y protestas de los serbokosovares por la decisión de Pristina de prohibir documentos de identidad y matrículas serbias en su territorio, una medida que fue al final aplazada bajo presión internacional.

 
 
 
 
 
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Así, los serbios de Kosovo retiraron los bloqueos de carreteras en el norte de la antigua provincia serbia, cuyas autoridades habían cerrado dos pasos fronterizos con Serbia.

Kosovo pretendía aplicar desde el 1 de agosto lo que califican como una «medida de reciprocidad», ya que Serbia tampoco acepta los documentos de identidad ni las matrículas de Kosovo, antigua exprovincia serbia que se declaró independiente en 2008.

Tras horas de incertidumbre, incluyendo algunos disparos y sirenas antiaéreas, el Gobierno de Kurti retrocedió ante las presiones de la UE y de Estados Unidos, y anunció el aplazamiento de las medidas al próximo 1 de septiembre.

Por su parte, la fuerza aliada KFOR, con casi 4.000 efectivos encargados de vigilar la paz en Kosovo desde 1999 con mandato de la ONU, aumentó su presencia en las calles del país.

En un comunicado, la misión advirtió de que está dispuesta a intervenir si corre peligro la estabilidad de Kosovo, y aseguró que supervisará «con atención» la situación.

Fuente: EFE

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