miércoles, enero 26, 2022

Se cumplen 65 años de la muerte de Humphrey Bogart, el galán más duro del Hollywood dorado

Sus películas más destacadas fueron Casablanca, La Reina de África, El tesoro de Sierra Madre, Tener y no tener o El Halcón Maltés

Este viernes se cumplen 65 años de la muerte de uno de los mayores iconos de la gran pantalla. Sin ir más lejos, el American Film Institute lo coronó en su día como el actor masculino más importante de todos los tiempos, por encima de Cary Grant, James Stewart o Marlon Brando. Hablamos de Humphrey Bogart.

De Bogart es fácil recordar la eterna imagen en el hangar de Casablanca, calado el sombrero fedora, abrochada la gabardina y perdido el amor en los ojos. La voz gangosa, la mandíbula de hierro y la cara de pocos amigos. Y el sempiterno pitillo en los labios, claro. Las 82 películas de su filmografía, en las que trabajó con los mejores, entre otros con John Ford, Billy Wilder, Howard Hawks, John Huston, Joseph L. Mankiewicz, Raoul Walsh, Nicholas Ray o Michael Curtiz.

Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, en Casablanca (1942).

El actor neoyorquino consiguió con una buena dosis de empeño la transición de papeles de tipo duro o incluso de villano a los de galán protagonista, de cuyo brazo se colgaron algunas de las primeras espadas femeninas de la época —y de la historia del cine— como Katharine Hepburn, Ingrid Bergman, Audrey Hepburn, Ava Gardner, Barbara Stanwyck y, por supuesto, Lauren Bacall.

Con esta última protagonizó uno de los romances más recordados de la historia de Hollywood. Bogart se la cruzó por primera vez durante el rodaje de Tener y no tener, cuando Bacall solo contaba solo 19 primaveras, veinticinco menos que él. Fue un flechazo mutuo e instantáneo. De aquella primera película de las cuatro que hicieron juntos quedó esa inmortal escena donde Bacall, con esa voz de fumadora empedernida, le enseña a Bogart a silbar.

El amor duró lo que la vida de Bogart, trece años más. Se casaron unos meses después de conocerse, tras divorciarse él de su tercera esposa, y juntos tuvieron dos hijos, combatieron la caza de brujas de McCarthy y visitaron Uganda. Esto último es digno de mención porque el motivo del viaje fue el rodaje de La Reina de África, que Bogart protagonizó junto a Katharine Hepburn y que le valió su único Oscar. Durante la filmación, todo el equipo enfermó de disentería por el mal estado del agua, a excepción de Bogart y del director, John Huston, que solo habían bebido whisky.

El protagonista de Casablanca murió en 1957 a causa de un cáncer de esófago. Bacall estuvo a su lado hasta el final. A la pareja le dedicó una canción Bertie Higgins, Key Largo, de título homónimo a la película que ambos protagonizaron en 1948. La letra dice algo así como: «Enamorándonos desesperadamente / cariño, yo era tu héroe / y tú eras mi dama protagonista / lo teníamos todo / igual que Bogie y Bacall».

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