jueves, mayo 26, 2022

Nueve ciudades retiran la campaña antiabortista de las marquesinas mientras otras se niegan por defender «la libertad de expresión»

En total, 24 localidades han mantenido la campaña, entre ellas Madrid o Córdoba

Una decena de ayuntamientos han decidido retirar de marquesinas y soportes publicitarios la campaña de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) que anima a «rezar» ante las clínicas abortistas, al considerar que vulnera los derechos de las mujeres.

 

 
 
 
 
 
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Los controvertidos carteles, con el lema «Rezar frente a las clínicas abortistas está genial», se colocaron en 250 soportes de 33 ciudades, en respuesta a la proposición de ley que se tramita en el Congreso para penalizar a los grupos provida que rezan a las puertas de las clínicas abortivas.

Las ciudades que la retirarán

Las localidades cuyos ayuntamientos han ordenado la retirada de la campaña son Gijón, Granada, Valencia, Valladolid, Murcia, Vigo, Pontevedra, Vitoria y Getafe. En el caso de esta última, sin embargo, fuentes del Ayuntamiento han confirmado que el motivo se debe a que el tiempo de exposición contratado por la empresa anunciadora terminaba este martes.

Además, el consistorio vallisoletano está estudiando imponer una sanción a la empresa concesionaria de la publicidad en las marquesinas por haber instalado esta campaña sin contar con el visto bueno previo del supervisor del contrato, un paso previo obligatorio.

Entre los calificativos que ha recibido la campaña por parte de estos ayuntamientos están los de «propaganda sexista», «repulsiva», «asquerosa» y que supone «violencia hacia las mujeres».

«Debe prevalecer la libertad de expresión»

Frente a los consistorios que han decidido pedir a las empresas concesionarias de los soportes publicitarios que la campaña sea retirada, otros han rechazado públicamente tomar esa medida.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha considerado que el Ayuntamiento no tiene competencia para juzgar la opinión del anunciante y cree que debe prevalecer la libertad de expresión. Por su parte, el Ayuntamiento de Córdoba ha alegado que no se incumple ninguna normativa de las que regulan la publicidad.

Por su parte, la asociación e-Cristians ha tachado estas medidas de «censura», «un ejemplo de la cultura de la cancelación» que huye del debate y busca callar al interlocutor multándole o amenazándole.

Fuente: El Liberal / EFE.

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