jueves, diciembre 9, 2021

Las mujeres iraníes aún no saben si pueden asistir a un partido de fútbol

El carácter ultraconservador del nuevo presidente del país amenaza una conquista histórica que las iraníes hicieron en 2019

Las aficionadas iraníes al fútbol no saben aún si podrán asistir la próxima semana al partido de fútbol entre Irán y Corea del Sur, clasificatorio para el Mundial de Catar de 2022, después de que hace dos años se les permitiese la entrada a los estadios por primera vez en cuatro décadas.

“No se ha decidido nada aún”, dijo este miércoles a Efe una responsable de comunicación de la Federación de Fútbol de Irán. Tras esa breve frase, colgó el teléfono sin ofrecer más información. En los últimos días la cuestión de la asistencia de las mujeres a los estadios de fútbol en Irán ha vuelto al primer plano, después de que una agencia de noticias iraní anunciase que se iba a permitir en el choque contra Corea del Sur el próximo martes en Teherán.

Esa afirmación llevó a otros medios iraníes a replicar la noticia con cierta sorpresa dado el carácter ultraconservador del nuevo presidente iraní, Ebrahim Raisí, quien tomó posesión en agosto. Sin embargo, el secretario general de la Federación de Fútbol de Irán, Hasan Kamranifar, afirmó esta semana que aún no se ha tomado una decisión. “De las mujeres se ha hablado, pero permitan que opinemos después de que se haya tomado una decisión definitiva”, dijo Kamranifar, según la agencia de noticias iraní Isna.

Así, a seis días de la celebración del partido el próximo martes, las iraníes aún no saben si se les permitirá asistir al encuentro.

Histórico tabú

Las mujeres iraníes rompieron el 10 de octubre de 2019 un histórico tabú de la República Islámica de Irán con su asistencia a un partido de fútbol en el estadio Azadi de Teherán, la primera vez en 40 años que esto sucedía.

Tras la revolución islámica de Irán en 1979, liderada por Ruholá Jomeiní, se estableció una política de la segregación de sexos, lo que ha impedido a las mujeres su entrada a los estadios. En aquel encuentro entre Irán y Camboya, en el que los iraniés se impusieron por 14 goles a cero, se permitió la asistencia de 3.500 mujeres en el estadio con capacidad para 78.000 espectadores.

La irrupción de la pandemia del coronavirus puso fin a la asistencia a partidos y por ello no volvió a repetirse la presencia de mujeres en los estadios. La prohibición de asistir a los partidos llevada a muchas aficionadas a colarse en los estadios disfrazadas de hombres, y en ocasiones era detenidas.

El punto de inflexión fue la muerte de la joven Sahar Jodayari, quien se inmoló en 2019 al saber que podría ser condenada a seis meses de cárcel por colarse en un estadio. Su muerte provocó que la FIFA presionase a Teherán para que permitiese la presencia de las mujeres en los partidos clasificatorios para el Mundial 2022 y advirtió que de lo contrario Irán se enfrentaría a consecuencias.

Fuente: EFE.

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