miércoles, agosto 10, 2022

La preocupante escalada de tensión entre Rusia y Ucrania

EE.UU. valora enviar buques de guerra al mar Negro para presionar a Putin para que reduzca la concentración de tropas en la frontera con Ucrania

Todo empezó hace diez días. Ucrania denunció el 30 de marzo que se estaba viendo obligada a «contener» a «28 grupos tácticos del enemigo a nivel de batallones» en la región de Donbás, al este del país. Se trata de un nuevo capítulo del conflicto que Ucrania y Rusia mantienen en la provincia limítrofe con el mar de Azov, así como en la península de Crimea, que se ha cobrado unos 14.000 muertos desde 2014, según datos de la ONU.

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Ruslán Jomchak, explicó que en los últimos tiempos Rusia ha incrementado paulatinamente su cantidad de tropas desplegadas a lo largo de la frontera con Ucrania. Un número que la inteligencia ucrania sitúa en 32.700 efectivos.

«Nuestras fuerzas armadas están preparadas para dar una respuesta adecuada», tanto a una escalada del conflicto como a un agravamiento de la situación político-militar y estratégico-militar en la frontera de Ucrania, aseguró Jomchak.

Rusia niega las acusaciones y carga contra Kiev y la OTAN

Por su parte, Rusia niega las acusaciones y señala que no «urde tales planes» en relación a Donbás. En cambio, el Kremlin achaca las denuncias de Ucrania a un intento de distraer la atención de los «graves problemas internos» del país que dirige el presidente Vladímir Zelenski.

La portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, conminó a Ucrania y a la OTAN «a cesar la campaña propagandística rusófoba que raya la histeria, cesar los preparativos militares y dejar de atizar las tensiones en el Donbás». Además, añadió que los movimientos de tropas por parte de Rusia son «actividades planificadas» de las fuerzas armadas del país y que no son mayores que los que se realizan normalmente en años anteriores.

Zajárova acusó también a Kiev de «trasladar nuevas fuerzas y armamento a la línea de contacto en el Donbás y violar el cese al fuego».

En respuesta, el presidente ucraniano, Zelenski, pidió al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, activar el Plan de Acción para la Adhesión de Ucrania a la Alianza como única posibilidad de detener la agresión rusa.

Biden lidera la respuesta atlántica

En los últimos días, la OTAN ha ido manifestando su creciente preocupación por el flujo de tropas rusas cerca de la frontera con Ucrania. Estados Unidos habría tomado la iniciativa en lo que a la respuesta atlántica se refiere y, según la CNN, estaría estudiando enviar una flota de guerra al mar Negro.

Según apunta la cadena estadounidense, la U.S. Navy debe comunicar con 14 días de antelación a Turquía su intención de mandar un convoy militar a la zona, en virtud de un tratado de 1936 entre ambos países. En cualquier caso, el movimiento, e incluso la sola filtración de que el Pentágono lo estaría estudiando, ya supone un aviso a Moscú de que Estados Unidos observa de cerca la situación.

Este jueves, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, afirmó que las acciones de Rusia son «profundamente preocupantes».

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