domingo, junio 13, 2021

La matanza de Srebrenica: el genocidio que cerró el siglo XX

El genocidio también se considera uno de los capítulos más oscuros en la historia de Naciones Unidas

11 de julio de 1995. Srebrenica (Bosnia-Herzegovina). El genocidio de Srebrenica fue la matanza más sangrienta ocurrida después de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Se desarrolló entre el 10 y el 14 de julio de 1995 y en ella fueron ejecutados más de 8.000 musulmanes hombres y niños, bajo las órdenes de Ratko Mladic.

El general Ratko Mladic.

El genocidio se desarrolló en el contexto del conflicto que se estaba produciendo en la República de Bosnia-Herzegovina. Después de que el enclave de Srebrenica fuera declarado como zona segura por la ONU, la Unprofor (las Fuerzas de Protección de las Naciones Unidas) asumieron la responsabilidad de proteger a la población civil del lugar.

La disputa territorial entre bosnios, serbios y croatas fue muy sangrienta. Se utilizaron las “operaciones de limpieza étnica”, como una herramienta básica para expulsar y expropiar a la población del resto de las minorías étnicas. El grado de violencia fue extremo en Srebrenica.

Imágenes de las ejecuciones a los niños y hombres musulmanes.

La masacre se remonta al verano de 1995. Después de tres años de asedio, el general serbiobosnio Ratko Mladic ordenó un ataque contra los 40.000 civiles musulmanes que residían en Srebrenica. La mitad de ellos eran refugiados.

El 11 de julio de 1995, Mladic pronunció ante las cámaras de televisión su plan: “Ha llegado el momento de vengarse de los musulmanes”. Ese mismo día, las tropas serbiobosnias, bajo el mando de Mladic, entraron en la ciudad.

Miles de refugiados huyeron al campamento de las fuerzas de paz de la ONU en Potocari, en el norte de la ciudad. Los cascos azules y unos 5.000 refugiados, en su mayoría mujeres y niños, se refugiaron en la base de Naciones Unidas, mientras otros miles se juntaron en el exterior. Los refugiados dentro de la base fueron expulsados y entregados a las tropas serbobosnias, que esperaban fuera.

Durante los tres días posteriores, más de 8.000 hombres y niños musulmanes fueron asesinados por las fuerzas serbobosnias. Las mujeres fueron separadas y sometidas a violaciones y vejaciones de todo tipo.

Mujeres separadas en camiones de sus hijos y esposos.

Los cuerpos fueron enterrados en fosas comunes. Algunos se trasladaron después a otras fosas para esconder las evidencias del crimen. La labor de identificación de las víctimas continúa actualmente, debido a la dispersión de los restos de un mismo cuerpo en diferentes sitios.

Fosa común del genocidio de Srebrenica.

La acción del sangriento y breve genocidio fue planificada por el líder político de los serbo-bosnios en la autoproclamada República de Sprska, Radovan Karadzic, y ejecutada por Mladic ante la pasividad del Unprofor. La población civil bosnia del lugar quedó desamparada en manos de las tropas serbias.

La inacción de Unprofor y del coronel Thomas Karremans, impidiendo a los civiles refugiarse en el cuartel de los cascos azules, sigue siendo objeto de vergüenza moral, al igual que su imagen bebiendo aguardiente con Mladic.

El comandante general, Ratko Mladic, bebiendo aguardiente junto al comandante holandés de las Naciones Unidas, Tom Karremans, en el pueblo de Potocari, el 12 de julio de 1995.

Dicho genocidio obligó a la comunidad internacional a reaccionar y la OTAN intensificó sus bombardeos y forzó la finalización de la guerra.

Las consecuencias más notables derivadas de este acontecimiento fueron varias. Una de ellas fue la creación del Tribunal Penal para la Antigua Yugoslavia, por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, con un mandato preciso en torno a unas categorías de crímenes específicos: genocidio y crímenes contra la humanidad y de guerra.

Karadzic y Mladic, dos de los principales cerebros de la masacre de Srebrenica.

Apodado posteriormente como el «Carnicero de los Balcanes», el exgeneral Mladic fue detenido en 2011 después de permanecer 16 años en fuga y se encuentra bajo custodia en La Haya. El que fuera conocido como un hombre imponente actualmente es un anciano de cerca de 80 años que sufre problemas de salud, según sus abogados. Más de un cuarto de siglo después del conflicto, el exgeneral conserva entre los suyos un aura de héroe.

Pero no fue el único culpable. Mladic fue el rostro militar de un trío brutal dirigido en el lado político por el expresidente yugoslavo Slobodan Milosevic y el exlíder serbio bosnio Radovan Karadzic. Milosevic murió de un ataque cardíaco en 2006 en una celda de La Haya antes de que concluyera su juicio, mientras que Karadzic cumple una sentencia de cadena perpetua.

«Negar el genocidio es la última fase del genocidio», Brammertz (fiscal durante el juicio a Mladic).

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