lunes, agosto 8, 2022

La constructora del Nord Stream 2 y los bancos rusos acusan el golpe de las sanciones

La empresa energética ha quebrado y el banco ha decidido abandonar el mercado europeo

Nord Stream 2 AG, la constructora del gasoducto del mismo nombre que debía llevar gas desde Rusia a Alemania, un proyecto suspendido tras la invasión rusa de Ucrania, se ha declarado en bancarrota, ha informado este miércoles la emisora pública suiza Schweizer Radio und Fernsehen (SRF). Además, Sberbank, el mayor banco de Rusia y controlado por el Estado, decidió abandonar el mercado europeo ante el impacto en sus filiales en el Viejo Continente de las sanciones occidentales por la invasión rusa de Ucrania y tras advertir el Banco Central Europeo (BCE) de su posible quiebra.

En cuanto a la compañía gasística, con sede en Suiza y propiedad del gigante energético estatal ruso Gazprom, que se vio afectada por las sanciones internacionales impuestas a Rusia después de que el pasado 24 de febrero Moscú lanzase su invasión de Ucrania, ha despedido también a sus 106 empleados. «Nord Stream se ha vuelto insolvente a causa de las sanciones estadounidenses de la semana pasada», declaró a la emisora de radio SRF Silvia Thalmann-Gut, directora de finanzas del cantón suizo de Zug, donde tiene su sede la empresa.

La segunda fase del proyecto Nord Stream, destinado a duplicar el transporte de gas ruso directamente a través del Báltico desde Rusia a Alemania, terminada de construir el año pasado, ha quedado bloqueada por decisión del canciller alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz, y fue objeto de la primera oleada de sanciones occidentales tras la invasión de Ucrania decidida por el presidente ruso, Vládimir Putin.

Durante mucho tiempo el proyecto Nord Stream, cuya primera fase entró en funcionamiento en 2011, fue considerado una herramienta de Putin para aumentar su influencia en Europa Occidental a través de la dependencia energética europea con respecto a Rusia. Tan solo un día después del comienzo de la invasión, Scholz dijo la semana pasada que suspendía la certificación del gasoducto, de 1.200 kilómetros y cuya construcción ha costado 11.000 millones de dólares, al que sólo restaba ese último requisito para empezar a funcionar.

En cuanto a Sberbank, el mayor banco de Rusia y controlado por el Estado, ha decidido abandonar el mercado europeo fruto de las sanciones de Bruselas. «En el entorno actual, Sberbank ha decidido retirarse del mercado europeo. Las subsidiarias del grupo se enfrentan a una salida anormal de fondos y a una amenaza para la seguridad de los empleados y las sucursales», indicó en un comunicado Sberbank.

El banco explicó que, por orden del Banco Central de Rusia, no podrá suministrar liquidez a los bancos filiales europeos, que, sin embargo, tienen un alto nivel de capital y calidad de activos, y los depósitos de los clientes están asegurados de acuerdo con la legislación comunitaria. «Los activos del banco son suficientes para hacer pagos a todos los depositantes», indicó.

El BCE señaló este martes en un comunicado que ha evaluado que Sberbank Europa, en Austria, y sus dos filiales en la Unión Bancaria, Sberbank en Croacia y Sberbank en Eslovenia, «están en quiebra o es probable que vayan a quebrar debido al deterioro de su situación de liquidez».

El banco matriz austriaco Sberbank Europa es propiedad total de la sociedad anónima pública Sberbank de Rusia, cuyo accionista mayoritario es la Federación Rusa (50% más una acción con derecho a voto). «El BCE tomó la decisión tras determinar que, en un futuro próximo, es probable que el banco no pueda pagar sus deudas u otros pasivos a su vencimiento», afirmó.

Explicó que Sberbank Europa y sus subsidiarias «experimentaron importantes salidas de depósitos como resultado del impacto reputacional de las tensiones geopolíticas».

Fuente: EFE.

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