martes, diciembre 6, 2022
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La Comisión Europea propondrá un sistema de etiquetado nutricional único para todos los países de la UE

Actualmente existen seis modelos de etiquetado que se sitúan en la parte frontal de los envases

La Comisión Europea tiene previsto realizar una propuesta de revisión del etiquetado nutricional de los productos envasados antes de que acabe el año, una oportunidad para impulsar un único sistema frente a las divergencias actuales entre sectores y países.

Fuentes de la Comisión recuerdan que la adopción de dicha propuesta está programada para los próximos meses, aunque la agenda siempre es provisional y puede haber cambios. El objetivo es armonizar en toda la Unión Europea (UE) el etiquetado en la parte frontal de los envases mediante un sistema obligatorio que ayude a los consumidores a elegir alimentos saludables de manera informada.

Seis modelos en funcionamiento

Actualmente existen seis modelos de etiquetado en la UE, uno de los cuales es el ampliamente utilizado de las ingestas de referencia, creado por la industria, según el Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (Eufic), una organización sin ánimo de lucro.

También están la barra de colores y letras del Nutriscore en países como Francia, Bélgica, Alemania y Luxemburgo; el logo de herradura en Suecia, Dinamarca y Lituania; el sello de elección saludable en Polonia y República Checa; el símbolo del corazón en Finlandia y las baterías del «NutrInform Battery» en Italia.

La autoridad italiana de la competencia obligó en agosto pasado a retirar el Nutriscore de los productos vendidos en ese país mientras no exista una legislación europea al respecto, tras una denuncia de los agricultores locales. En España, donde el Nutriscore es voluntario, se ha impuesto en el Gobierno la postura de esperar a conocer las conclusiones de Bruselas antes de emprender la regulación de ese esquema.

División de opiniones

El director de Política Alimentaria, Nutrición y Salud de la Federación española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), Enrico Frabetti, defiende que todos los actores jueguen con las mismas reglas en la UE y que los consumidores de los distintos países cuenten con el mismo tipo de información, evitando posibles distorsiones del comercio.

Aboga por una propuesta de esquema que «esté basada en la ciencia, aporte un valor a los consumidores, sea factible, no discrimine ingredientes o productos, y sea voluntaria y armonizada». Cuando se entra a debatir los detalles del etiquetado, no solo hay división de pareceres dentro de los distintos sectores, sino también entre los gobiernos de los países y los miembros del Parlamento Europeo, lo que dificulta la adopción de un sistema único.

El asesor de las Organizaciones Agrarias y Cooperativas Comunitarias (COPA-Cogeca) Bruno Menne se muestra en contra de un sistema de códigos de colores como el Nutriscore porque «desanima» la elección de ciertos productos respecto a otros. También critica la «confusión» que genera ese tipo de etiquetado, diseñado para comparar productos de una misma sección y no entre categorías distintas.

Menne advierte de los costes que tiene para el productor adaptarse a los distintos sistemas de cada país si se quiere exportar y cómo las indicaciones geográficas salen perdiendo porque tienen muchos requerimientos que no pueden modificar y eso les impide mejorar su puntuación.

La experta en nutrición de la Organización Europea de Consumidores (BEUC), Emma Calvert, considera importante que el etiquetado sea obligatorio para todos los productos porque «muchos productores nunca lo usarán si no se ven forzados».

Nutriscore como referencia

«Esperamos que la Comisión Europea se guíe por la evidencia científica, que hasta ahora dice que Nutriscore es el mejor sistema para ayudar a elegir una opción saludable. Puede que el futuro sistema europeo no sea exactamente como Nutriscore, pero debería estar basado en su código de colores, sus porciones de cien gramos y su algoritmo, que será mejorado», ha resaltado Calvert.

Según la directora general de Eufic, Laura Fernández, las investigaciones han demostrado que tener diferentes sistemas aumenta la confusión del consumidor y los malentendidos, por lo que las etiquetas son más efectivas cuando se muestran de manera consistente en todos los productos. Fernández ha expresado su esperanza de que el futuro etiquetado de sostenibilidad, dentro de la estrategia europea «De la granja a la mesa», sea coherente con el etiquetado nutricional.

También ha instado a mejorar la educación de los ciudadanos sobre las dietas saludables y sostenibles mediante campañas, de modo que las etiquetas sirvan de apoyo para mejorar la elección de los consumidores.

Fuente: EFE

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