martes, agosto 9, 2022

Guerra en Ucrania: Azovstal cuenta las horas antes de caer en manos del Ejército ruso

En total, 1.730 defensores de Azovstal se entregaron en los últimos tres días en la ciudad portuaria de Mariúpol, según el portavoz militar ruso

La acería Azovstal, símbolo de la resistencia ucraniana a la campaña militar rusa, cuenta las horas antes de caer totalmente en manos del Ejército enemigo, que sigue bombardeando la planta para obligar a los últimos combatientes a rendirse tras la salida de otros 771 luchadores de la planta.

En total, 1.730 defensores de Azovstal se entregaron en los últimos tres días en la ciudad portuaria de Mariúpol, según el portavoz militar ruso, general mayor Ígor Konashénkov.

La caída definitiva de la ciudad bañada por el mar de Azov permitirá a Moscú redirigir más fuerzas rusas y milicias prorrusas hacia el norte de la región de Donetsk.

Ya empezó este proceso después de declarar el pasado 21 de abril la toma de Mariúpol.

Precisamente, Ucrania considera que el Batallón Azov completó con creces su misión de mantener ocupados a unos 20.000 soldados rusos el mayor tiempo posible y así retrasar la ofensiva final de Rusia contra el Donbás.

Las milicias prorrusas, que quieren destruir la planta para convertirla en una zona de ocio, reconocieron la destrucción de un 60% de las viviendas de Mariúpol, cuyo brutal asedio ha sido denunciado por las organizaciones de derechos humanos.

Los últimos de Mariúpol

Nadie parece querer informar sobre cuántos combatientes nacionalistas de Azov se encuentran aún en los subterráneos de la planta metalúrgica, donde están atrincherados desde marzo.

«Al respecto, estamos divulgando información de manera muy cuidadosa, ya que la operación de salvamento de los defensores de Azovstal continúa», informó Hanna Malyar, viceministra de Defensa.

Los rusos siguen martilleando la zona con artillería y aviación, lo que deja entrever que Azovstal aún no está vacía.

De hecho, el líder de la república popular de Donetsk, Denís Pushilin, no confirmó que entre los apresados estuvieran los jefes del batallón nacionalista.

Rusia está muy interesado en los altos mandos de Azov, a los que Moscú considera «neonazis» y «criminales de guerra» y quiere juzgar en su territorio, donde el batallón podría ser declarado en breve organización terrorista.

Un total de 89 combatientes de Azovstal ya han sido trasladados a la ciudad de Tagnrog, también en el mar de Azov, pero en la región rusa de Rostov, informó el portal digital Meduza.

Bandera blanca en Azovstal

En las últimas 24 horas se rindieron otros 771 defensores de Azovstal, según Konashénkov.

«Todos aquellos que necesitan tratamiento hospitalario reciben asistencia en instituciones médicas» en localidades prorrusas de la región de Donetsk, explicó. Los heridos graves, 51, fueron ingresados en un hospital de Novoazovsk.

Rusia, que mostró a los prisioneros heridos en camastros de hospital, insiste en que estos no se han quejado del trato recibido desde su rendición tras ser acusado su ejército de crímenes de guerra por Kiev.

Amnistía Internacional (AI) ha advertido a Moscú contra la tortura de dichos cautivos, que han sido «deshumanizados» por la propaganda rusa, según un comunicado de la organización de derechos humanos.

Fuente: EFE

Artículos relacionados

Un gesto majestuoso

Suspicious minds

La polémica del cartel