domingo, enero 29, 2023
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Felipe VI pide en Ermua que no haya generaciones «que ignoren lo que pasó» con Miguel Ángel Blanco

Pedro Sánchez y Marimar Blanco también han reivindicado la importancia del secuestro y asesinato del concejal del PP para el principio del fin de ETA

El rey Felipe VI, que este domingo ha presidido en Ermua el homenaje de Estado a Miguel Ángel Blanco y el resto de víctimas del terrorismo, ha hecho un llamamiento a la unidad y ha reivindicado el espíritu de Ermua para recordar «el valor de la paz, la vida, la libertad y la democracia».

«El espíritu de Ermua es la victoria de la conciencia colectiva de todo nuestro pueblo; es la victoria de la dignidad y de la moral frente al miedo y al terror; es ejemplo, en fin, de nuestra fortaleza», ha afirmado el monarca, quien ha remarcado: «Que la unidad nos convoque en torno a nuestra historia reciente».

Ha instado a todos a seguir «perseverando para que lo vivido no caiga en el olvido; para que la unidad nos convoque en torno a nuestra historia reciente, y para que el espíritu de Ermua nos recuerde, cada día, el valor de la paz, de la vida, de la libertad y de la democracia«.

Felipe VI ha instado a defender, «como un deber permanente», los derechos de los que fueron privados Miguel Ángel Blanco y todas las víctimas del terrorismo: «La vida, la libertad, la dignidad».

El monarca, cuyo discurso ha sido precedido por las intervenciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del lehendakari, Íñigo Urkullu, ha dicho que España no se puede permitir que haya generaciones «que ignoren lo que pasó en esos dolorosos días» del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, «que no sepan cómo y por qué unió» la conciencia colectiva y sirvió para «asentar» la convivencia.

Felipe VI, que ha recordado que él tenía entonces 29 años, los mismos que Miguel Ángel Blanco cuando fue asesinado, ha dicho que «Ermua ─su espíritu─, fue uno de los momentos más relevantes que marcaron para ETA el camino hacia su final».

«Ese punto de inflexión, triste y desolador, nos ha traído hasta aquí», ha agregado.

Ha rememorado los días en los que Miguel Ángel Blanco fue secuestrado y después asesinado y ha resaltado que en Ermua «nació un espíritu que trascendió sus límites, se extendió por toda España y fue decisivo y determinante» en la historia de la lucha contra el terrorismo.

El lazo azul fue, ha recordado, símbolo «de la lucha por la libertad, de la unidad de los demócratas ante las amenazas».

«Ese color azul expresaba mucho más que un compromiso individual. Era un símbolo colectivo de humanidad, de enorme valentía, de condena y de apelación a una responsabilidad compartida», ha destacado.

Felipe VI se ha referido al «silencio atronador» vivido en innumerables manifestaciones en toda España durante aquellos días, que «transmitió mucho más de lo que ninguna persona hubiese podido decir en momentos tan terribles».

El homenaje de Estado por Blanco y el resto de víctimas de ETA, organizado por el Ayuntamiento de Ermua, ha reunido a todas las instituciones de Euskadi y España y a los principales partidos, aunque no han asistido varias asociaciones de víctimas del terrorismo, Vox, ni la izquierda abertzale.

El Rey, el presidente del Gobierno, el lehendakari, las presidentas de los parlamentos español, vasco y vizcaíno, los líderes del PSOE, PP, PNV y Ciudadanos, así como una representación de Unidas Podemos y de las instituciones vizcaínas y de Ermua, han participado en este homenaje, cerrado con una ofrenda floral ante el monolito de Agustín Ibarrola que recuerda a las víctimas.

Pese a las apelaciones a la unidad y el espíritu de Ermua encabezadas por Felipe VI, los partidos han seguido mostrando sus diferencias en torno al papel de EH Bildu, con críticas del PP y Ciudadanos al Gobierno de Sánchez, así como del ausente Vox en las redes sociales, y del lehendakari, Iñigo Urkullu, a la coalición abertzale, a la que pide una «autocrítica sincera».

Sánchez anuncia que los estudiantes recibirán el «testimonio directo» de las víctimas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido construir una memoria colectiva que preserve los valores democráticos que encarnan las víctimas del terrorismo.

En su discurso, el presidente del Gobierno ha anunciado que los estudiantes de Secundaria y Bachillerato de toda España recibirán el «testimonio directo» de las víctimas del terrorismo, una iniciativa que ya se ha realizado en el País Vasco.

Esta iniciativa y otras como el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo de Vitoria servirán, ha dicho, para que la generación que no conoció el terrorismo sepa lo que ocurrió.

Sánchez ha recordado que lo sucedido en 1997 con el Espíritu de Ermua hizo que la sociedad vasca y la española ya «nunca más» tuviera «miedo» ni estuviera en «silencio» ante el terrorismo. «Algo nos cambió para siempre en un país distinto que nunca más se doblegaría ante el terrorismo», ha apuntado.

«El Espíritu de Ermua es un espíritu de convivencia que le debemos a Miguel Ángel Blanco», cuyo «cruel asesinato» se convirtió en una «fecha fundamental en la historia de nuestra democracia», ha añadido.

«La paz ha costado mucho y ojalá se cree una conciencia colectiva indestructible» que garantice que nunca más pueda haber violencia, ha afirmado el presidente.

Después de señalar que ETA desapareció sin haber conseguido ninguno de sus objetivos, Sánchez ha sostenido que la banda se acabó gracias a la «unidad» de partidos y sociedad, la «imprescindible» colaboración internacional y la actuación de todas las fuerzas policiales.

Marimar Blanco pide «que se respete la verdad sin intoxicaciones»

Marimar Blanco ha pedido este domingo que la memoria democrática reconozca la verdadera historia del terrorismo, con «buenos y malos, con vencedores y vencidos».

«No podemos permitir que tanto dolor se olvide, que se borre a los culpables o que el sacrificio de inocentes no sirva para nada; no queremos ser solo un estereotipo de sufrimiento, queremos justicia, que se respete la verdad de lo que ha ocurrido sin intoxicaciones«, ha señalado.

Ha reclamado que la memoria democrática deje claro que «no hubo conflicto, que solo unos mataban y otros morían».

Marimar Blanco ha enfatizado que la justicia y la verdad «deben ser siempre la prioridad de cualquier gobierno», y ha pedido que no se silencie la voz de las víctimas del terrorismo, porque «importa, y ni enfrenta ni divide».

«Lo mínimo que debemos hacer es honrar su memoria cada día, no solo con palabras, sino también con grandes hechos», ha apuntado antes de concluir: «Que nadie olvide lo que conseguimos, la unidad frente al terrorismo y frente a quienes no lo condenaron y siguen sin hacerlo».

En declaraciones a los periodistas el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha sostenido que lo «mínimo» que se puede exigir a EH Bildu es que condene los asesinatos de ETA y ha aseverado que no se puede equiparar a los «asesinos y los asesinados» y que quienes aún no han condenado los atentados no se merecen «reconocimiento ni respeto».

Sin mencionar al Gobierno y sus acuerdos con EH Bildu, el presidente del PP ha sostenido que «no se puede intentar olvidar lo que ha pasado» con ETA y que «lo mínimo» que se puede dar a las víctimas es «justicia y memoria». «Hay que ser honestos con los hechos, respetar su memoria y tener la determinación de llamar a las cosas por su nombre», ha explicado.

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha considerado «absolutamente repugnante» que, cuando se cumplen 25 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco, «se pueda aprobar una Ley (de Memoria Democrática) en la que la historia la escriben los que brindaron con cava cuando mataron» al concejal de Ermua.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha reclamado una «reflexión valiente y una autocrítica sincera a quienes ejercieron y ampararon la violencia terrorista», una petición a la izquierda abertzale en la que ha insistido en los últimos días.

El lehendakari ha reiterado que la violencia de ETA fue «injusta» pero tras la disolución de ETA Euskadi debe construir un futuro «con memoria». «No debemos, ni queremos, hacer borrón y cuenta nueva como si nunca nada hubiera ocurrido», ha explicitado, mientras el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, se ha limitado a apelar a la unidad.

Fuente: EFE

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