miércoles, diciembre 1, 2021

Evergrande vuelve a cotizar en Hong Kong y cae un 10% tras cancelar la venta de su filial

El grupo Hopson Development iba a adquirir la filial de Evergrande por 2.577 millones de dólares, pero la venta se ha cancelado

Las acciones del endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande volvieron a cotizar este jueves en la Bolsa de Hong Kong tras más de dos semanas de suspensión, registrando una caída del 10,5% en la apertura tras la ruptura de las negociaciones para la venta de una importante subsidiaria a la promotora Hopson.

Los títulos de la filial en cuestión, la compañía de gestión inmobiliaria Evergrande Property Services, también han retomado su cotización y han caído un 8% a la apertura. Pasadas las 11.00 hora local (03.00 GMT), el desplome de Evergrande se había ensanchado hasta el 12,9%, mientras que el de su subsidiaria se redujo ligeramente hasta el 7,6%.

En la otra cara de la moneda figuró el grupo que iba a adquirir la participación mayoritaria de Evergrande Property Services, Hopson Development, que también reinició la negociación de sus acciones tras suspenderla el pasado día 4 y que hoy abrió con ganancias del 0,9% que, tras hora y media de sesión, se elevaban al 5,2%.

La operación contemplaba la venta del 50,1% de la filial de Evergrande a Hooplife, una filial de Hopson, por un importe de 2.577 millones de dólares (2.213 millones de euros).

Cruce de acusaciones

Mientras algunos medios hablaban de que la transacción había descarrilado tras no obtener la aprobación de las autoridades chinas, Evergrande y Hopson se enzarzaron anoche en un cruce de acusaciones.

En un comunicado, Evergrande afirmó que el pasado día 13 «ejerció su derecho de rescisión con respecto al acuerdo» después de estimar que Hopson «no había cumplido con los requisitos» para efectuar la oferta acordada.

Mientras tanto, Hopson declaró que sí que estaba lista para cerrar la compra y que fue Evergrande la que trató de cambiar las formas de pago después de que se hubieran pactado las condiciones, a lo que agregó que está barajando opciones para «proteger sus derechos» por considerar que la rescisión del acuerdo por parte de Evergrande «no tiene ningún tipo de sustancia».

En cualquier caso, la transacción era parte de los planes del grupo Evergrande para aliviar los problemas de liquidez que han generado importantes dudas a nivel internacional sobre su capacidad para hacer frente al pasivo que acumula, de más de 300.000 millones de dólares.

Esta semana termina la prórroga de 30 días para que Evergrande abone los intereses adeudados de un bono ‘offshore’ -unos 84 millones de dólares- que debía haber pagado el pasado 23 de septiembre. De no afrontar el pago durante el citado período, Evergrande incurrirá oficialmente en impago.

Fuente: EFE.

Artículos relacionados

España no tiene que pedir perdón

Un lobby en mi corazón

La Ley de Franco