Historia
El plan Madagascar, la isla que los nazis quisieron convertir en una cárcel para judíos

El plan Madagascar, la isla que los nazis quisieron convertir en una cárcel para judíos

Durante la II Guerra Mundial el gobierno nazi planteó un proyecto con un fin concreto: expulsar a todos los judíos de Europa. 

En 1940 con el final de la Segunda Guerra Mundial cerca, todo indicaba que nos encontraríamos una victoriosa Alemania nazi. Franz Rademacher, jefe del Departamento Judío del Ministerio de Asuntos Exteriores, inició un curioso plan para deportar a los judíos de Europa y enviarlos a la alejada isla de Madagascar. El plan tenía como finalidad hacer desaparecer la raza y el concepto ‘judío’ de Europa. Esta idea finalmente no fue llevada a cabo, a continuación te contamos por qué no.

¿En qué consistía el Plan Madagascar?

La propuesta estaba detalladamente redactada y empezaría por entregar la isla de Madagascar, entonces colonia francesa, a los alemanas como parte de un acuerdo tras la derrota de los franceses. El proyecto llegó a ser aprobado por Hitler, quien ordenó a Adolf Eichmann que comenzara con la despoblación judía. Eichmann fue el encargado de determinar en qué consistiría la operación y precisar cada elemento para que el plan fuese un ‘éxito’. 

Adolf Eichmann un juicio tras un vidrio blindado. Fuente: Infobae

Un millón de judíos por año, durante cuatro años

Transportar a un millón de judíos a Madagascar cada año, ese era ni más ni menos que el alentador plan. Una vez allí, los judíos solo podrían dedicarse a la agricultura. Madagascar pasaría a estar bajo el mandato de las SS y los deportados deberían seguir las instrucciones de los alemanes. El transporte a la isla lo harían en barcos y los viajes de cada deportado lo financiarían gracias a la expropiación de los bienes de los propios judíos que tenían en sus lugares de origen. 

¿Por qué no se llevó a cabo finalmente?

Una de las razones por las que este plan terminó por no llevarse a cabo fue porque Alemania no llegó a derrotar a Gran Bretaña, ni consiguió hacerse con el control de la flota de la Marina, lo que era esencial logísticamente para poder trasladar a los judíos. Gran Bretaña se hizo finalmente con la isla de Madagascar lo que pondría fin por completo a este plan. Finalmente el proyecto se archivó y los alemanes optaron por el exterminio, en el que se estima que 6.000.000 de judíos perdieron la vida.

El Ejército Británico sobrevolando la isla de Madagascar durante la II Guerra Mundial

Durante mucho tiempo la idea fue expuesta al público, curiosamente, como una muestra de altruismo por parte de Adolf Hitler, que en vez de elegir el asesinato masivo y sistemático de la raza judía, aceptó la propuesta de crear un lugar donde aglomerar a todos los judíos y allí, bajo la organización y supervisión de las SS, pudieran sobrevivir. Sin embargo, la logística le arrebató el “atisbo de bondad” que pareció asomar el dictador. 

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