martes, agosto 16, 2022

El Gobierno israelí decide disolver el Parlamento: se celebrarán las quintas elecciones en tres años

El gobierno de coalición de Israel cumplió el 13 de junio su primer aniversario, encadenando una crisis tras otra desde abril

El gobierno de Israel, encabezado por el primer ministro Naftali Benet, ha decidido disolver la Knéset (Parlamento israelí) y convocar elecciones anticipadas.

El primer ministro de Israel, Naftali Benet, y su socio de gobierno, Yair Lapid, actual ministro de Exteriores, lo han anunciado este lunes tras explicar que la próxima semana propondrán una ley para disolver el Parlamento y adelantar elecciones, las quintas en poco más de tres años.

«El ministro Lapid y yo hemos decidido avanzar hacia la disolución del parlamento y convocar elecciones», anunció en la comparecencia conjunta en la Knéset (Parlamento israelí) Benet, quien definió esta decisión como «la más dura y la más sionista» de su carrera política

Lapid, que hasta ahora ha ocupado la cartera de Exteriores, asumirá como primer ministro interino hasta la formación de un nuevo Ejecutivo que salga de las nuevas elecciones, que previsiblemente tendrán lugar en octubre por los tiempos parlamentarios.

«Quiero agradecer a mi socio Naftali Benet por el sentido de la responsabilidad que ha mostrado hoy, al poner al Estado por delante de sus intereses personales», afirmó Lapid, arquitecto del «gobierno del cambio» y líder del partido de centro Yesh Atid, el que más diputados tenía en la coalición.

En el pacto para gobernar, Lapid y Benet acordaron una jefatura del gobierno rotatoria que el primero habría asumido en agosto de 2023.

«Pensamos que podríamos aparcar los desencuentros al lado por el bien del país (…) con gente de diferentes contextos y con diferentes perspectivas»,  aseveró el ultraderechista Benet, quien prometió que todos los socios de gobierno han hecho «todo lo posible» para mantenerse a flote.

El gobierno de coalición cumplió el pasado 13 de junio su primer aniversario, encadenando una crisis tras otra, especialmente desde abril, cuando perdió su mayoría parlamentaria tras la deserción de Idit Silman, una diputada de Yamina, el partido de Benet.

En partido árabe islamista Raam también congeló a finales de abril durante tres semanas su participación en el gobierno a raíz de los disturbios violentos en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén durante el Ramadán, pero luego decidió reintegrarse a un Ejecutivo que lleva más de dos meses en la cuerda floja.

En las últimas semanas, se ha especulado mucho con la posibilidad de que otro diputado de Yamina, Nir Orbach, abandonara la coalición y se uniera a la oposición liderada por el partido Likud del ex primer ministro Benjamin Netanyahu.

El gobierno de coalición juró hace un año como el Ejecutivo más diverso de la historia del país, una amalgama de ocho partidos políticos de todas las tendencias -desde la derecha ultranacionalista, hasta la izquierda pacifista, pasando por la inédita inclusión de un partido árabe- que se unieron para derrocar a Netanyahu, tras 12 años consecutivos en el poder.

Fuente: EFE

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