miércoles, noviembre 30, 2022
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Desde la Comisión Europea temen que Rusia «invada más países» si no se frena a «un dictador sanguinario» como Putin

El titular comunitario de Medioambiente señala que el Viejo Continente no padece una crisis semejante desde que Hitler ordenó la invasión alemana de Polonia

Tras el ataque militar de Rusia a Ucrania, el comisario europeo de Medioambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevicius, teme que otros países sufran invasiones si no se frena a un «dictador sanguinario» como el presidente ruso, Vladímir Putin.

«Si no paramos a Putin ahora, eso podría ocurrir», advierte Sinkevicius en un entrevista con Efe en Nairobi, donde asistió esta semana a la V Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente (UNEA-5), que acordó negociar un histórico pacto contra la polución plástica.

«Lo que está pasando en Ucrania es una tragedia y tenemos que hacer todo lo posible por detener a Putin y ese derramamiento de sangre que tiene lugar en Ucrania, donde cada día (…) muere gente inocente y son destruidas ciudades ucranianas», afirma el comisario.

El titular comunitario de Medioambiente, Océanos y Pesca avisa de que hoy Ucrania soporta los bombardeos de Rusia, pero mañana su propio país, Lituania, que limita con el enclave ruso de Kaliningrado, podría seguir la misma suerte.

«La humillación se cernirá sobre nosotros»

A menos que la comunidad internacional consiga doblegar al inquilino del Kremlin, insiste, «los siguientes seremos nosotros y él pondrá a prueba a la OTAN (de la que Lituania es Estado miembro). No podemos permitir que eso suceda».

«El valiente pueblo ucraniano -sentencia- no sólo está luchando por la libertad de Ucrania. Está luchando por nuestra libertad también. Si Ucrania cae, la humillación no se cernirá sobre él porque luchó con coraje. La humillación se cernirá sobre nosotros».

Sinkevicius ha repetido esta semana en la capital keniana el llamamiento de la Unión Europea (UE) para que Rusia ponga fin a la guerra y retire sus tropas de Ucrania. El comisario, cuya esposa es ucraniana, llegó a enfundarse el pasado miércoles la camiseta amarilla de la selección de fútbol de Ucrania en un acto de solidaridad con ese país, tras abandonar en señal de protesta, junto a otros delegados de la UE, el plenario de clausura de UNEA-5 cuando intervenía el representante ruso.

Al ser preguntado si apoya la reciente solicitud del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, a la UE para la adhesión inmediata de su país al club comunitario, Sinkevicius contesta que «en este momento la membresía de la Unión Europea no detendrá la guerra». El también exministro lituano de Economía cree que Bruselas debe «tener un plan sólido para ayudar a reconstruir Ucrania» y respaldar al Gobierno de Kiev «en ese camino hacia la integración europea». «Y si Ucrania tiene la voluntad de convertirse algún día en miembro de la Unión Europea -concluye-, si ésa es su elección, por supuesto deberíamos darles la bienvenida».

Sinkevicius recuerda que el Viejo Continente no padece una crisis semejante desde la II Guerra Mundial (1939-1945), que empezó cuando el líder nazi Adolf Hitler ordenó la invasión alemana de Polonia, país fronterizo con Ucrania.

«¡La historia se repite!», exclama el responsable de Medioambiente de la Comisión Europea, que, haciendo un paralelismo con la propaganda de Hitler, acusa a Putin de un «lavado de cerebro de los rusos» para obtener apoyo a sus «acciones sangrientas». ¿Es realista pensar que Rusia use armas nucleares en este conflicto? «Vemos -responde- muchas amenazas de ellos. Eso sólo muestra su desesperación. Esperaban ocupar Ucrania en un par de días (…). No debemos permitirnos ser manipulados por dictadores».

Sobre el impacto de la contienda en el medioambiente, Sinkevicius se apresura a aclarar que «no hay nada más importante que la vida humana» y reitera que ciudadanos ucranianos «mueren cada día». Hecha esa puntualización, el comisario europeo menciona la «frágil situación en (la antigua central nuclear de) Chernóbil», objeto de la mayor catástrofe nuclear de la historia, ocurrida el 26 de abril de 1986. «Todo lo que ocurra será total responsabilidad de Rusia», cuyo Ejército ha ocupado esas instalaciones, asevera el exministro lituano.

La contienda, asimismo, ha reavivado el debate sobre la dependencia de la UE del gas natural de Rusia (cerca del 40% del gas consumido en la Unión Europea) y la necesidad de alternativas. «Tenemos que buscar formas de aumentar nuestra independencia energética. Pero también, hablando de gas, necesitamos buscar otros mercados donde podamos comprarlo», sostiene Sinkevicius.

El comisario enfatiza que «la mayoría del presupuesto de Rusia (…), que se utiliza para financiar acciones militares contra países pacíficos en Europa, proviene de sus recursos, del gas, del petróleo y, no tanto, pero aún del carbón». «El ataque militar contra Ucrania -remacha- es sólo una confirmación de que no podemos confiar en Rusia, especialmente dependiendo de ella nuestros recursos energéticos».

Fuente: EFE

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