viernes, octubre 22, 2021

Bruselas evita respaldar las medidas de España para abaratar la luz y opta por la vía oficialista: renovables, compra de gas conjunta…

La Comisión Europea está analizando las medidas adoptadas por nuestro país, que se salen del marco respaldado por Bruselas

La Comisión Europea (CE) está analizando las medidas adoptadas por España para abaratar la factura de la luz, que se salen del marco de iniciativas específicamente diseñadas para proteger a los consumidores vulnerables que Bruselas respalda «plenamente», dijo la comisaria europea de Energía, Kadri Simson.

En rueda de prensa, la comisaria explicó que seis Estados miembros de la Unión Europea (UE) han adoptado medidas para hacer frente al aumento del precio del gas y de la electricidad y añadió que «otros muchos van a hacerlo».

«Apoyamos plenamente las acciones de los Estados miembros para proteger a los consumidores vulnerables. Lo que es importante desde el punto de vista de la Comisión es que las medidas sean determinadas (dirigidas específicamente, «targeted» en inglés) y es importante que cualquier medida (…) no distorsione o fragmente el mercado eléctrico«, dijo la comisaria.

Simson agregó que los países han comunicado a la Comisión sus iniciativas y que el Ejecutivo comunitario está «monitoreando la situación». Preguntada específicamente por las medidas adoptadas por España, dijo que hay un análisis «en curso».

«España nos ha pedido que analicemos también medidas que no son determinadas. Es un proceso que está en curso», señaló.

El Gobierno de España ha aprobado un real decreto-ley para combatir la carestía energética con medidas entre las que figura obligar a nucleares, hidráulicas y renovables a mercado (las que no cobran primas ni precios fijados por subastas) a devolver el 90 % de los beneficios «extra» que generen hasta marzo de 2022 por los altos precios del gas, que el Ejecutivo cifra en unos 2.600 millones de euros.

Preguntada de nuevo si ese tipo de iniciativas podrían servir de «modelo» para otros Estados miembros, Simson indicó que su evaluación está en curso, pero evitó dar un espaldarazo a las iniciativas adoptadas por Madrid.

Se limitó a decir que ha estado «en contacto constante» con la ministra española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, que conoce las medidas adoptadas por España y la Comisión anima a los Estados miembros a tomar medidas dirigidas a «instalaciones específicas».

«Hay que priorizar las interconexiones de la península ibérica con la Europa continental«, agregó la comisaria europea, que aprovechó para animar a los países de la UE a contribuir a mitigar la subida de precios en los consumidores vulnerables mediante los ingresos adicionales generados por el sistema de comercio de emisiones ETS, donde el precio de la tonelada de CO2 emitida ha subido de 15 a 55 euros en el último año y medio.

En líneas generales, Simson subrayó que la escalada de precios energéticos no responde a las políticas climáticas de la UE, sino a la carestía de los combustibles fósiles por factores como la alta demanda en Asia o la recuperación económica tras la pandemia.

«Quiero ser muy clara. No estamos enfrentándonos a un aumento de los precios energéticos por nuestra política climática o porque las energías renovables sean caras, sino porque los precios de los combustibles fósiles están disparados. No tenemos aún suficiente energía verde y asequible para todo el mundo. Tenemos que acelerar la transición verde, no ralentizarla«, dijo.

La comisaria llamó a «sacar las conclusiones adecuadas» de la crisis e invitó a la UE a moverse «más rápido hacia un sistema energético de neutralidad climática que impulse nuestra competitividad, incremente nuestra prosperidad y preserve nuestra autonomía».

La escalda de precios energéticos tiene lugar cuando arranca en Bruselas un amplio debate legislativo para acelerar la reducción de emisiones de CO2 en la UE en 2030 en un 55 % respecto a los valores de 1990.

Entre las medidas que sí respalda Bruselas, están aumentar las inversiones en energías renovables, desarrollar la capacidad de almacenamiento de energía, explorar la compra de gas conjunta y crear nuevos grupos regionales transfronterizos de riesgo del gas, entre otras.

Ribera critica las propuestas de la CE

La vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera, ha asegurado que las propuestas presentadas este miércoles por la Comisión Europea para combatir los precios de la energía son «manifiestamente incongruentes» y no abordan «la excepcionalidad de la situación».

Según ha informado el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Ribera considera «llamativo» que la CE reconozca en su paquete respuesta «ser consciente del impacto económico que tiene para la industria, para la economía y para las familias europeas la evolución del precio del gas», y, sin embargo, presente propuestas que «no dejan de ser manifiestamente incongruentes».

«No abordan la excepcionalidad de la situación en la que estamos con medidas excepcionales a la altura del desafío que tenemos por delante», ha explicado.

Por otro lado, la vicepresidenta cree que es «muy interesante» el impulso que pretende dar la CE a la contratación bilateral a medio y largo plazo, una medida que Ribera asegura que están evaluando con los distintos sectores industriales y con el sector energético.

Sin embargo, Ribera defiende que aunque es bueno que el mercado cuente con referencias de precio, ésta no debe ser la vía más frecuente de obtención de precios, ya que «el coste de generar electricidad no es el que refleja el precio que traduce el mercado mayorista».

La vicepresidenta del Ejecutivo también valora positivamente la vigilancia tanto del mercado de emisiones de dióxido de carbono (CO») como del mercado eléctrico, con el objetivo de que «el precio del gas no contamine el precio de la electricidad».

Por último, Ribera advierte de que los altos precios del gas natural pueden mantenerse «algún tiempo», y cree que sería «una pena que Europa no esté a la altura de las circunstancias».

Este miércoles, la comisaria europea de Energía, Kadri Simson, ha presentado su paquete de respuestas para afrontar los altos precios de la energía, que no incluye acciones urgentes y excepcionales, como reclaman algunos países como España y Francia.

La Comisión entiende que en el corto plazo, los Estados «son los que están en mejor posición y equipados», y considera que las normas comunitarias permiten reaccionar con «flexibilidad» a esta situación.

Para ello, la CE plantea a los países comunitarios que tomen medidas de apoyo a los consumidores vulnerables y sugiere que se proporcione «ayuda a empresas o industrias, de conformidad con las normas de la UE sobre ayudas estatales».

Además, acepta reabrir el debate planteado por España para centralizar las compras de gas y crear una reserva estratégica y propone desarrollar la tecnología de almacenamiento energético a través de las baterías y del hidrógeno.

Fuente: EFE

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