martes, junio 28, 2022

¿A qué se debe la escalada de violencia que se está produciendo entre israelíes y palestinos?

El conflicto no resuelto entre judíos y árabes ha arruinado y acabado con vidas palestinas e israelíes durante generaciones

Una nueva ola de violencia azota Israel y la Franja de Gaza. Los violentos enfrentamientos, considerados los peores en años, entre manifestantes palestinos y la policía israelí han dejado centenares de muertos y miles de heridos.

El conflicto entre Israel y Palestina sigue siendo una herida abierta en el corazón de Oriente Medio y el hecho de que hubiera desaparecido de los telediarios no significaba que hubiera terminado.

Pero ¿qué ha ocurrido exactamente para que se haya desencadenado esta ola de violencia? Hay una confluencia de factores: algunos vienen desde hace años y otros son más recientes.

Vehículo quemado tras las protestas.

Las claves del conflicto palestino-israelí

La cuestión del estatuto de Jerusalén es uno de los principales puntos de discordia entre Israel y los palestinos. Considerado el centro del conflicto, la ciudad fue y es escenario de violentos enfrentamientos entre judíos y árabes desde hace cien años: Israel considera que todo Jerusalén es su capital «indivisible», mientras que los palestinos quieren hacer de la parte este de la ciudad, la capital de su futuro Estado.

La santidad de Jerusalén para cristianos, judíos y musulmanes no es solo una cuestión religiosa. Los lugares sagrados judíos y musulmanes también son símbolos nacionales. Geográficamente dentro de la ciudad el Muro de las Lamentaciones (el lugar más sagrado del judaísmo) y la Mezquita Al Aqsa están, literalmente, uno al lado de otro.

Además, unos 300.000 palestinos viven en la parte oriental de la Ciudad Sagrada, tomada por Israel durante la Guerra de los Seis Días (1967) y posteriormente anexada, decisión no reconocida por la mayor parte de la comunidad internacional.

El detonante de esta escalada de violencia ha sido Jerusalén, donde ha confluido una serie de factores y movilizaciones que han reabierto las causas del conflicto.

Los nuevos enfrentamientos comenzaron hace aproximadamente un mes. Tras una semana de asaltos continuados contra establecimientos árabes en el centro de Jerusalén como respuesta a unos vídeos subidos por palestinos donde asaltaban a judíos en el centro de la ciudad, tuvo lugar una marcha el 22 de abril.

La manifestación fue convocada por la organización judía Lehava (movimiento que pide la segregación, especialmente con la oposición de matrimonios interreligiosos) que marcharon con gritos de “muerte a los árabes”. A la manifestación también fueron grupos ultra-ortodoxos y Kahanistas, una ideología que promueve un Estado judío teocrático donde los no-judios no tenga derecho a voto. La concentración derivó en disturbios con la contraprotesta palestina.

Endurecimiento de medidas para la entrada en la Mezquita de Al-Aqsa

Tras la muerte de cuatro personas en un atentado cometido por dos palestinos en Tel Aviv, el gobierno israelí endureció los accesos a la Mezquita de Al-Aqsa justo al inicio del Ramadán (la celebración sagrada para los musulmanes) solo permitiendo que un pequeño número de residentes de Cisjordania ingresara a la ciudad.

Después Israel flexibilizó esta restricción, pero ya era tarde porque ya se había iniciado un conflicto, que aumentó después de que Israel llevara a cabo su plan para desalojar a decenas de palestinos de un barrio de Jerusalén Este.

Civil huyendo junto a la Mezquita de Al-Aqsa.

Desalojo de palestinos

En el estratégico barrio jerosolimitano, cercano a la Ciudad Vieja, siete familias palestinas con 58 miembros tienen órdenes judiciales de desalojo, entre mayo y agosto, de viviendas cuya propiedad de antes de 1948 reclaman organizaciones colonas judías.

Se trata de un largo proceso judicial basado en una ley por la que los judíos pueden reclamar sus viviendas en Jerusalén Este, pero no así los palestinos las propiedades que tenían antes de la creación del Estado de Israel en Jerusalén Oeste.

Desalojan a varias familias palestinas de sus hogares en el cercano distrito de Sheij Jarrah, en Jerusalén Oriental.

La oposición del vecindario, donde viven refugiados palestinos de 1948 y en el que ya se aplicaron órdenes de evacuación en 2009, alentó un movimiento de protestas.

Decenas de jóvenes palestinos se unen cada noche desde hace semanas a las movilizaciones de los residentes, que han terminado con fuertes cargas policiales y detenciones.

Protestas en la Puerta de Damasco

Israel cercó al inicio del mes sagrado de Ramadán la Puerta de Damasco con vallas e impidió a los residentes sentarse a tomar el té y café en los tradicionales encuentros después del ayuno. Esto derivó en un movimiento de protesta en la entrada de la ciudad amurallada liderada por jóvenes.

Las constantes protestas y disturbios llevaron a Israel a cambiar su postura y abrir el espacio. Sin embargo, los jóvenes se siguen concentrando allí desde entonces cada noche en intensos enfrentamientos con la Policía israelí.

Policías israelíes cierran el paso a la Puerta de Damasco de la Ciudad Vieja.

Aplazamiento de elecciones palestinas

Pero también hay otro suceso de hace unos días que profundizó el descontento. El presidente palestino, Mahumd Abas, anunció un aplazamiento de las primeras elecciones palestinas en 15 años hasta que se «garantice» su celebración en Jerusalén Este.

«Hemos decidido postergar la fecha de las elecciones hasta que […] se garantice que nuestro pueblo puede ejercer sus derechos democráticos en Jerusalén», declaró Abas tras una reunión de la dirección de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dedicada a las legislativas previstas el próximo 22 de mayo. Todas las facciones palestinas apoyan que se pueda votar en Jerusalén Este, ya que la reivindican como capital de su futuro Estado.

Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina.

Hamás y otros críticos afirman que condicionar las elecciones a que Israel permita votar en Jerusalén Este le brinda al estado judío un veto inaceptable sobre el derecho de voto palestino. Tras el aplazamiento, Hamás acusó a Abas de asestar un «golpe» contra su alianza. Las protestas contra Abas, poco corrientes, estallaron inmediatamente tanto en Ramala como en la ciudad de Gaza.

Bombardeos y cohetes

Las facciones palestinas (Hamas, considerado a nivel internacional como un grupo terrorista) advirtieron a Israel con “cruzar las líneas rojas” y señalaron que “no pueden mantenerse callados ante la brutal agresión sionista” (refiriéndose a que no permitieron la entrada de muchos árabes en la ciudad al inicio del Ramadán).

Misiles lanzados desde Gaza hacia territorios israelíes.
Misiles lanzados desde Gaza hacia territorios israelíes.

Ese mismo día se lanzaron un total de 36 cohetes desde Gaza contra Israel y las alarmas antiaéreas sonaron por primera vez desde 2014 en Jerusalén. El ejército israelí respondió con ataques en el norte de Gaza.

El brazo armado del movimiento islamista Hamás, que controla de facto el enclave, reivindicó el lanzamiento de los primeros proyectiles hacia Jerusalén, que fueron seguidos por más de 200 disparos más por parte de distintas milicias palestinas. De esta forma comenzaba los enfrentamientos que han ido prolongado durante las últimas semanas.

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